martes, 10 de noviembre de 2015

Las aventuras de 6º





Esta es la historia de un grupo de chicas y chicos de un colegio Marista que cuenta cómo emprendieron su gran aventura.

Un día, unos veteranos aventureros llegaron al colegio de los Hermanos Maristas de Sarriguren. Buscaban gente que les acompañase en sus aventuras, necesitaban ayuda debido a su edad. Les hicieron unas pruebas, que consistían en encontrar una bandera en el patio. Era gente muy buena, y superó con creces la prueba. A las semanas, los veteranos aventureros decidieron reunir a todos aquellos que estaban dispuestos a ayudarles en su última gran aventura. Se presentó un grupo de unas 20 personas. Aquella aventura comenzó formando un grupo, conociéndose entre ellos. Tras semanas de formación aventurera y después de formar el grupo, los intrépidos alumnos se enfrascaron en su primera gran aventura, lo que les llevó a conseguir su primera insignia de aventurero.

Los aventureros viajaron al lejano poblado antiguo en la selva del Amazonas llamado Eulastaquia. Para llegar allí tuvieron que navegar en pequeñas canoas durante 6 horas y después tuvieron que andar un día y una noche. Allí conocieron a dos pequeñas aborígenes que se llamaban Eulalia y Eustaquia. Estas dos pequeñas aborígenes les enseñaron diferentes costumbres de aquel antiguo poblado. Los alumnos aprendieron a cantar y bailar los bailes de aquel pueblo. También jugaron a sus juegos, juegos que han llegado a la actualidad gracia a ellos, porque han sido enseñados generación tras generación. Juegos como sangre, el futbolín humano… y otro juego que en honor de las pequeñas aborígenes se les puso su nombre, Eulalia y Eustaquia.

Finalmente acabaron su aventura despidiéndose de las aborígenes y emprendiendo el largo viaje de vuelta a casa. A su regreso, todo el colegio les esperaba ansioso para oír las anécdotas de su viaje. Se hizo un acto en el que se les entregó su primera insignia y para acabar, se leyó un texto que hablaba de 1000 perritos, auque resultó que solo era uno…

Así fue su primera aventura, tal y como la cuento, ni más, ni menos. No se fíen de las leyendas urbanas. Contaré su siguiente aventura en el siguiente capítulo, la próxima semana, hasta entonces…
 Manos Abiertas






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